En verano, más que nunca, es muy importante evitar las intoxicaciones alimentarias, ya que éstas se ven favorecidas por las altas temperaturas, lo que aumenta el riesgo cuando se suma a una conservación, manipulación y cocinado que a veces es incorrecto.
Y en el caso de los eventos al aire libre a altas temperaturas aumentan el riesgo de proliferación de las bacterias patógenas en los alimentos, por lo que se deben reforzar las precauciones. En los meses de verano —temporada de picnics, barbacoas y otras actividades como excursiones y acampadas— se cocina y se come al aire libre más que en otras épocas del año y no siempre se dispone de las facilidades existentes en el hogar, como la refrigeración y el agua potable, para mantener los alimentos seguros.
Por ello, desde la Comunidad de Madrid han querido recordar la necesidad de extremar en verano las precauciones para evitar intoxicaciones alimentarias.
En un picnic
- Llevar los alimentos en envases herméticos, evitando que contacten entre sí o que se contaminen con el polvo.
- Algunos alimentos se pueden llevar sin mantenerse en frío, como las frutas y verduras frescas, los quesos muy curados, las conservas y otros productos cuyo etiquetado así lo indique.
- Los alimentos que requieren refrigeración, como los fiambres, las carnes, los pescados y las ensaladas, se deben guardar en neveras portátiles y cubrirse con bastante hielo, sin sobrepasar la capacidad de la nevera recomendada por el fabricante.
- Si se lleva la comida ya cocinada, o se compra ‘comida caliente’ y no se va a comer de forma inmediata, refrigerarla en casa antes de ponerla en una nevera portátil con hielo suficiente.
- No cocinar parcialmente los alimentos en casa, ya que las bacterias sobreviven y se pueden multiplicar hasta el punto de no destruirse con la cocción posterior. En particular, no se deben llevar tortillas sin cuajar.
- Poner las neveras en el lugar más frío del coche y protegidas de la luz solar, siempre que sea posible.
- Las neveras portátiles deben abrirse el menor número de veces posible y sólo durante el tiempo indispensable para así mantener el frío. Se recomienda guardar las bebidas en una nevera distinta de los alimentos, ya que se suele abrir más a menudo.
- Conservar la temperatura fría de las neveras, agregando más hielo tan pronto como éste se empiece a derretir.
En una barbacoa
- Mantener los alimentos en adobo dentro de la nevera, nunca sobre la mesa de la cocina ni al aire libre. No usar la mezcla del adobo por segunda vez.
- Para reducir el tiempo de cocinado, sólo se recomienda cocinar parcialmente los alimentos inmediatamente antes de colocarlos en la parrilla caliente.
- No quemar la carne, ya que esto favorece la formación de sustancias cancerígenas. Se recomienda usar las brasas para cocinar, dejando una distancia suficiente entre ellas y el alimento, para evitar que se queme.
- Cocinar los alimentos completamente.
- Para mantener caliente la comida hecha a la barbacoa hasta el momento de servirla, puede colocarla a un lado de la parrilla, cerca de las brasas. Esto permite que siga caliente pero evita que se queme.
- No usar bandejas ni utensilios que contenían carne cruda para servir comida ya cocinada, ya que esto favorece la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados. Se aconseja tener lista una bandeja limpia al lado de la parrilla para servir la comida.
Qué hacer con la comida sobrante
- Al terminar de comer, poner las sobras de los alimentos perecederos en hielo para evitar que se descompongan y supongan un riesgo para la salud.
- Cuando haga mucho calor, por encima de 30º C, no guardar las sobras ni los alimentos perecederos que hayan estado fuera de la nevera durante más de una hora.


