Tres de cada cuatro hogares españoles reconocen tirar comida a la basura, lo que supone un desperdicio de 1364 millones de kilos de comida y bebidas al año y sitúa a España como el décimo tercer país de la Unión Europea que más comida desperdicia per cápita, 176 kilos por persona cada año, desperdiciando un 18 % de los alimentos.
En el resto del mundo, según la FAO, un tercio de los alimentos producidos para consumo humano acaban convirtiéndose en desperdicio alimentario. En lactual desperdicio alimentario, y sobre el que línea con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, la UE y sus Estados miembros se han comprometido a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores de aquí al año 2030.
Por todo ello, reducir la pérdida o el desperdicio de alimentos a nivel individual es también una prioridad y podemos aportar nuestra pequeña pero gran contribución con gestos como reutilizar las sobras preparando platos como, por ejemplo, esta Crema catalana con yemas sobrantes, elaborada en base a una receta ofrecida por Bene Bono, startup francesa que trabaja con agricultores y productores de alimentos para salvar productos ecológicos buenos, frutas o verduras deformes y otros alimentos salvados del desperdicio, ofreciéndolos a los consumidores a un precio muy inferior al de mercado.
Crema catalana con yemas sobrantes
INGREDIENTES
- 4 yemas que nos hayan sobrado de alguna elaboración anterior
- ½ litro de leche
- 75 g de azúcar
- 15 g de Maizena o harina de maíz
- Piel de limón
- Canela en rama
ELABORACIÓN
En una cazuela calentamos la leche junto con la canela y la piel de limón. Cuando empiece a hervir, apagamos el fuego y dejamos refrescar unos minutos.
Mientras tanto, en otro recipiente mezclamos el azúcar y las yemas y, a continuación, le añadimos la Maizena o harina de maíz.
En cuanto la leche esté preparada, la vertemos despacio sobre la mezcla de huevo, azúcar y harina, sin dejar de remover mientras tanto.
Vertemos la mezcla de nuevo en la cazuela y la calentamos a fuego lento hasta que espese.
Repartimos la mezcla ya espesada en diferentes recipientes y la dejamos enfriar durante al menos 1 hora.
En cuanto las cremas estén cuajadas y frías, espolvoreamos con azúcar, caramelizamos con un soplete y listas para servir.


