El año 2012 estuvo marcado por una fuerte caída del consumo interno acentuada por los incrementos impositivos, lo que afectó de forma especial al subsector de restauración. A lo largo del año, los restaurantes, cafeterías y bares sufrieron una pérdida de ingresos, con descensos que se acentuaron a partir del mes de septiembre, coincidiendo con […]

El año 2012 estuvo marcado por una fuerte caída del consumo interno acentuada por los incrementos impositivos, lo que afectó de forma especial al subsector de restauración. A lo largo del año, los restaurantes, cafeterías y bares sufrieron una pérdida de ingresos, con descensos que se acentuaron a partir del mes de septiembre, coincidiendo con la subida de dos puntos del IVA que ha afectado a todo el sector hostelero, según estimaciones de la Federación Española de Hostelería (FEHR).

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a partir de ese mes la caída superó el 7% en el subsector de restauración, produciéndose el mayor descenso en octubre, del 9,2%. En la media del año hasta noviembre, los restaurantes y bares sufrieron una caída de la facturación de un 5,7% respecto al año anterior, el peor dato en los últimos cinco años de pérdidas que vienen acumulando este subsector, sólo detrás de 2009 en que cayó un 7,5%.

La crisis llega también al alojamiento

El alojamiento se ha empezado a resentir también en 2012, después de la buena evolución que siguió el año anterior, influido por la favorable evolución del turismo. En los primeros meses del año todavía mantuvo cifras positivas, aunque cayó en los dos siguientes y se mantuvo a partir de mayo prácticamente sin variaciones respecto al año anterior, gracias a las buenas cifras del turismo durante la temporada del verano. A partir de septiembre, sin embargo, coincidiendo con la subida del IVA, empezó a caer de forma acusada, alcanzando en noviembre el dato más negativo del año (-7,4%). En la media de 2012 hasta ese mes se produjo un descenso de las ventas en este subsector del 0,9%, comparando con el año anterior en que crecieron un 7,5%.

El empleo cayó un 5%

La desfavorable evolución de las ventas se ha visto reflejada en el empleo del sector, siempre según la estimación de FEHR. En 2012, el conjunto de la hostelería contó con una media de 1,3 millones de trabajadores ocupados, según la Encuesta de Población Activa (EPA), lo que supone una pérdida respecto a 2011 cercana a los 70.000 trabajadores. El descenso se produjo en los dos subsectores de la hostelería, con una caída en el conjunto de un 5%. 

El alojamiento fue el que mayor retroceso sufrió, debido a que la demanda se fue debilitando progresivamente, provocando un cambio de tendencia respecto al año anterior y produciendo fuertes caídas del empleo en cada uno de los cuatro trimestres, cerrándose el año con un descenso medio de un 12,3%, lo que supone una pérdida de 44.100 ocupados respecto al año anterior. La pérdida de trabajadores de 2012, sin embargo, prácticamente compensa la fuerte subida del año anterior, en el que el empleo ascendió un 11,7%.

En las empresas de restaurantes y bares el empleo siguió cayendo, como en años anteriores, con un descenso medio en el año de un 2,5%, lo que significa cerca de 26.000 trabajadores menos que el año anterior. No obstante, pese a que la caída fue mayor en alojamiento, en el acumulado desde el inicio de la crisis en 2008 el descenso del empleo es más acusado en restauración. En total desde ese año se han perdido en este subsector 117.125 trabajadores, frente a los 13.350 que han descendido en el alojamiento.

{jathumbnail off}