España y Portugal han firmado un acuerdo pesquero, con una vigencia de cinco años y prorrogable a dos años más, que permitirá dar estabilidad a las flotas de ambos países al regular la actividad pesquera en la desembocadura de los ríos Miño y Guadiana, y en las aguas del Océano Atlántico que rodean la Península Ibérica.

En el marco del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea en Luxemburgo, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, y la ministra del Mar de Portugal, Ana Paula Vitorino, firmaron ayer lunes el Acuerdo sobre Condiciones de Ejercicio de la Actividad de las flotas española y portuguesa, un convenio de cinco años prorrogables a dos años más que pretende facilitar una mejor gestión de los recursos pesqueros y dar estabilidad a las flotas de ambos países.

Responde también a la demanda del propio sector, que solicitó durante la celebración el último Comité Luso-Español alcanzar un acuerdo “estable y duradero”.

Los temas acordados

El Acuerdo regula la actividad pesquera en la desembocadura de los ríos Miño y Guadiana, y en las aguas del Océano Atlántico que rodean la Península Ibérica, y que se encuentran bajo soberanía o jurisdicción española y portuguesa.

En cuanto a la zona de actividad para cada flota o pesquería:

  • En el caso de las aguas continentales se regula el máximo de buques de cada país que podrán faenar en las aguas bajo jurisdicción del otro. Serán un máximo de quince buques de cerco y treinta de arrastre, para el tramo comprendido entre las 12 y 200 millas de ambas costas.
  • Respecto a las aguas fronterizas del río Miño, el acuerdo se aplica dentro de las 12 millas y comprende hasta las 6 millas al norte y sur de la frontera del río, salvo para los buques de cerco, para los que se mantiene la zona de pesca de 10 millas al norte y al sur de la frontera. El acuerdo fija posibilidades de pesca para veintiséis buques artesanales y dieciocho de cerco de cada país, y no establece límite para gamelas (embarcaciones con motor fueraborda).
  • En la frontera del río Guadiana, el acuerdo fija la actividad dentro de las 12 millas de costa y a lo largo de 15 millas al este y al oeste del río, salvo en el caso de la pesca artesanal, cuya regulación solo afecta a las 7 primeras millas a cada lado de la frontera.

Respecto a las flotas:

  • Para la flota española se establecen 25 licencias para buques dedicados al arrastre de bivalvos, 7 de cerco, 2 de trasmallo artesanal y 10 de coquina artesanal.
  • Para la flota portuguesa se establecen 8 licencias de cerco, 11 de trasmallo, 10 de trasmallo artesanal, 6 de enmalle, 7 de alcatruces y 2 de anzuelo artesanal.

Y, finalmente, en cuanto a los horarios de desembarque:

  • Una de las novedades del acuerdo incluye la regulación del horario de desembarque de la flota de arrastre, que no podrá descargar sus capturas en puertos del otro país durante el fin de semana, y hasta el martes a las 00:00 horas. Esta medida favorece a la flota española del Cantábrico-Noroeste, obligada a parar durante el fin de semana, a diferencia de la flota portuguesa que sí tiene permitido faenar.

Para acompañar la aplicación del acuerdo, se crea además un Comisión Mixta que se reunirá con carácter anual. Tras la firma de este Acuerdo, se inicia el proceso de ratificación en ambos estados a través del correspondiente trámite parlamentario.

Resumen
Título
Acuerdo pesquero España-Portugal
Descripción
España y Portugal han firmado un acuerdo pesquero que regula la actividad pesquera en la desembocadura de los ríos Miño y Guadiana, y en las aguas del Océano Atlántico que rodean la Península Ibérica.
Autor