Aunque 2012 se vaya a recordar como un año marcado por la crisis económica, también pasará a la historia como el momento en el que muchos emprendedores se atrevieron a llevar a cabo sus proyectos pese a tenerlo todo en contra de entrada. Y uno de los sectores que más ha ganado con este espíritu […]

Aunque 2012 se vaya a recordar como un año marcado por la crisis económica, también pasará a la historia como el momento en el que muchos emprendedores se atrevieron a llevar a cabo sus proyectos pese a tenerlo todo en contra de entrada. Y uno de los sectores que más ha ganado con este espíritu es el de la restauración.

Durante estos últimos doce meses se han abierto en Barcelona numerosos bares, cafeterías, restaurantes y sitios a los que el público ha respondido con su apoyo. La página web de recomendaciones de negocios 11870.com ha publicado, como cada año por estas fechas, su ranking de las 10 nuevas aperturas de locales que en tan solo unos meses de vida se han convertido en favoritos de sus usuarios barceloneses.

Tanta. Un año después de su apertura en Madrid, el bistró de Gastón Acurio abrió sus puertas en Barcelona con gran éxito. Conseguir una reserva para cenar se hace complicado si no se planifica con antelación. Su cocina peruana con toques internacionales ha triunfado y ya son famosos en la ciudad su pisco sour y los ceviches, por supuesto.

Restaurante Telefèric. Su primer local en San Cugat se ha convertido en un clásico gracias a la elaborada carta de pinchos y el nuevo establecimiento abierto este año en el centro de Barcelona lleva el mismo camino. Aunque no es especialmente barato, sus pinchos y platillos están triunfando.

Caravelle. La calle en la que está situado se está convirtiendo en uno de los rincones preferidos de muchos barceloneses, al igual que anteriormente ocurrió con Enric Granados. Su decoración de aires retro, sus grandes ventanales y su carta, que incluye el brunch de los domingos, le han convertido en uno de los puntos calientes de la ciudad. Uno de los locales en los que disfrutar y dejarse ver.

Toto Restaurante. Con la firma de los responsables de las panaderías Crustó, este nuevo restaurante con filosofía ‘Km 0’ e inspiración en la gastronomía italiana se ha convertido en una de las novedades fuertes de este año que ya termina. Además hay que prestar especial atención a su carta de vinos, tan completa como la de platos. Para darse un capricho y disfrutar.

Café Cometa. Hermano pequeño del Bar Galería Cosmo, abrió sus puertas el pasado mes de noviembre y desde entonces su popularidad ha subido como la espuma. Sus claves: un ambiente acogedor y productos cuidados y de calidad.

Ikra. Su propuesta se basa en la cocina mediterránea de autor, firmada por el chef Marc Joli (Dry Martini, elBulli) y los deportes: los días en que juega el F.C. Barcelona hay una carta especial para acompañar el partido. Precios moderados y buenos platos sin pretensiones más elevadas que la calidad, que no es poco.

Tucco. En 2012, los propietarios del negocio decidieron dar el salto y pasar de un local de comida para llevar a un restaurante con todas las letras, un cambio motivado también por lo extenso de su clientela. Pasta fresca casera, empanadas, milanesas y unos postres que pueden ser lo mejor del día con unos precios realmente competitivos y sin perder ni un ápice de calidad.

Bar à Vins. Siguiendo el éxito de la Fábrica Moritz, la firma de cerveza catalana ha apostado este año por un nuevo concepto que también levanta pasiones: el vino. Con una extensa carta y un ambiente que sigue en la línea del anterior, conjuntando clasicismo con modernidad, se ha convertido en una parada obligatoria para los amantes de los buenos caldos.

Santan’s Coffee Corner. En uno de los ventanales de la también inaugurada en 2012 y ya imprescindible de la ciudad Grey Street se sitúa el espacio de este servicio de café para llevar. Posiblemente tengan uno de los mejores productos de la ciudad con precios competitivos y servicio más que atento. Un must con mayúsculas.

Stereo Bar. Un estupendo bar en el que poder tomar una buena copa por un precio normal, escuchando buena música y sin sentirse parte de la oleada de turismo que a veces ocupa la ciudad.

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