El aumento de los niveles de potasio o “sal buena» en los alimentos podría reducir el riesgo de enfermedad cardíaca hasta en un 11 por ciento, según una nueva investigación recientemente publicada en la revista especializada norteamericana Archives of Internal Medicine (Archivos de Medicina Interna), que sugiere que el incremento del consumo de esta sustancia […]

El aumento de los niveles de potasio o “sal buena» en los alimentos podría reducir el riesgo de enfermedad cardíaca hasta en un 11 por ciento, según una nueva investigación recientemente publicada en la revista especializada norteamericana Archives of Internal Medicine (Archivos de Medicina Interna), que sugiere que el incremento del consumo de esta sustancia podría ayudar a las personas con presión arterial alta a reducir los niveles hasta en un cinco por ciento.

El equipo investigador de la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen (Holanda) junto a expertos del departamento de I + D de la compañía multinacional Unilever, asegura en su informe: «Esto es especialmente relevante teniendo en cuenta que la mayoría de la población tiene niveles subóptimos de presión arterial.  Las pequeñas reducciones en la presión arterial en determinados grupos de población podrían tener un impacto sustancial en el riesgo de enfermedad cardiovascular».

Reducir, sin cambiar el sabor

En las conclusiones adicionales se comenta que la industria está trabajando en la reducción de los niveles de sodio por diferentes vías, una de ellas la de reemplazar este elemento por otros como el cloruro de potasio u otras sales minerales menos dañinas.

El cloruro de potasio se sitúa como uno de los mejores candidatos en esta sustitución, debido a que su sabor es igualmente «salado», similar al del cloruro de sodio, pero sin los problemas de salud asociados a este último.