El Museu d’Arqueologia de Catalunya – Girona inauguraba ayer viernes la exposición Deltebre I. Historia de un naufragio, una muestra itinerante en la que se explica la historia de Deltebre I, un barco de transporte militar de la armada inglesa procedente de Alicante y hundido en la desembocadura del Ebro el año 1813, durante el […]

El Museu d’Arqueologia de Catalunya – Girona inauguraba ayer viernes la exposición Deltebre I. Historia de un naufragio, una muestra itinerante en la que se explica la historia de Deltebre I, un barco de transporte militar de la armada inglesa procedente de Alicante y hundido en la desembocadura del Ebro el año 1813, durante el conflicto bélico de la guerra del Francés.

El buen estado de conservación y el hecho de no haber sufrido ningún expolio ha permitido recuperar diversos objetos de época, entre ellos una botella llena de vino de la época, en muy buenas condiciones de conservación, además de mostrar públicamente un fascinante episodio de la historia a partir de los restos de materiales arqueológicos, de difícil conservación fuera del ámbito acuático.

El relato histórico

El barco formaba parte del convoy militar que actuó en el sitio de la plaza de Tarragona. La conquista y defensa de la ciudad eran el objetivo de la expedición marítima, organizada por el teniente general John Murray y dirigida por el contraalmirante Hallowell. Se pretendía dividir la península en dos partes y parar así el suministro francés para romper las líneas de defensa francesas y obligar al mariscal Suchet a retirarse de la línea del Xúquer y València. Esta operación constituía una pieza clave en el movimiento estratégico de la guerra al este peninsular, que había de acompañar una gran ofensiva aliada dirigida por el comandante general Lord Wellington.

La flota militar estaba formada por diversos barcos HMS (His/Her Majesty’s Ship) de la armada inglesa y otros que transportaban material bélico y avituallamiento.

El ataque fue un fracaso y, durante la retirada, una serie de barcos de transporte quedaron embarrancados por un temporal en la desembocadura del Ebro. La documentación habla de un total de 18 embarcaciones encalladas, 13 de las cuales fueron recuperadas. Por tanto, 5 barcos quedaron perdidos en el Ebro con toda su carga militar. Uno de estos es Deltebre I.

Doscientos años después, el año 2008, un pescador local, el Sr. Carles Somolinos, comunicó al Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya el descubrimiento de este barco. El Centre d’Arqueologia Subaquàtica de Catalunya ha sido el encargado de su excavación y estudio.

Una exposición novelada

La exposición viene acompañada de un libro con texto de Carlota Pérez-Reverte, que nos descubre de manera novelada la historia del naufragio a través de diferentes episodios, donde se recogen desde las vivencias personales de un miembro de la tripulación del barco hasta el estudio y puesta en valor de este patrimonio cultural marítimo.

La muestra, que estará abierta al público hasta el próximo 22 de junio, es fruto del trabajo conjunto de dos sedes del Museu d’Arqueologia de Catalunya, el Centre d’Arqueologia Subaquàtica de Catalunya i MAC Girona – i la colaboración del Museo Arqueológico Provincial de Alicante y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos Alicante.


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