Las Comunidades Autónomas cierran sus presupuestos para 2013 con alzas importantes en diversas tasas e impuestos, además de reducción de subvenciones, ayudas y sinergias. En algunas de ellas, el sector de la hostelería está negociando para rebajar estas exigencias, en muchos casos con un importante incremento sobre las tasas actuales. Según informa la Asociación Española […]

Las Comunidades Autónomas cierran sus presupuestos para 2013 con alzas importantes en diversas tasas e impuestos, además de reducción de subvenciones, ayudas y sinergias. En algunas de ellas, el sector de la hostelería está negociando para rebajar estas exigencias, en muchos casos con un importante incremento sobre las tasas actuales.

Según informa la Asociación Española de Hostelería (FEHR), en Baleares, la presidenta de la ‘Asociación Empresarial Restauració de Mallorca’, Pilar Carbonell, se reunió la pasada semana con el presidente de la Comunidad, José Ramón Bauzá, para entre otras cuestiones tratar sobre un nuevo impuesto presentado en los Presupuestos Generales de las Islas Baleares, denominado como ‘Impuesto sobre los envases de bebidas”.

En el texto que maneja esta asociación se cita: “Aquellos materiales más contaminantes como el plástico tendrán una mayor carga tributaria que los que menos contaminan como el vidrio. No afectará a los envases retornables. Se prevé una recaudación de 35 millones de euros”.

FEHR explica que, a preguntas de Pilar Carbonell, se dieron a conocer algunos detalles más que preocupan al sector regional: “El impuesto ecológico no sabemos si se pagará por todos los productos envasados, tanto alimentación como bebida o si sólo se refiere, como dice el título en los Presupuestos, a los envases más contaminantes de bebida, como el plástico. En el primer caso, hablaríamos de brick, de vidrio e, incluso, de los envases del yogur”, puntualiza Carbonell.

En la conversación con el presidente de la Comunidad se enfatizó, además, otro dato, como es que –siempre según el texto de FEHR¬– este impuesto lo pagarían sólo las empresas y distribuidoras que tributan en Baleares. Pilar Carbonell explica que “se librarán, por tanto, las grandes marcas de distribución comercial; las cadenas hoteleras internacionales que, en muchos casos no tienen aquí su sede fiscal y que suelen servir la bebida a través de dispensadores y no de botellas de plástico y las distribuidoras de bebidas y alimentos cuyos impuestos no recaen en Illes Balears”.

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