Tenedores, cucharas, cuchillos, frigoríficos, batidoras, hornos, incluso peladores de patatas o ralladores: ¿quién no utiliza alguno de estos familiares instrumentos por lo menos una vez al día, sin detenerse siquiera un instante a reflexionar sobre cuál pudo haber sido su origen o evolución?
Sin embargo, la historiadora y escritora gastronómica británica, Bee Wilson, sí lo ha hecho y el resultado es este libro, La importancia del tenedor. Historias, inventos y artilugios en la cocina (Ed. Turner), una amena y práctica guía que combina la antropología, la gastronomía, la sociología, incluso la economía y la ciencia, con un conocimiento de primera mano de la cocina y sus utensilios.
Un recorrido por la historia de estos objetos que es a la vez una historia de nuestras sociedades y sus transformaciones. Los utensilios no sólo han determinado cómo y qué comemos, sino incluso, en algunos casos, nuestra anatomía: la evolución de nuestra mordida actual, la “profunda”, parece ser resultado del cambio que se produjo en el uso del cuchillo y tenedor hace unos 250 años en Occidente, como lo corrobora el hecho de que en China —expertos mucho antes en el arte de trocear la comida— este desarrollo se produjera casi 1.000 años antes. Y resulta incluso posible seguir el camino de la (fallida) emancipación de las mujeres y la desaparición del servicio doméstico a través simplemente de los cambios en el diseño de las cocinas y las batidoras.
Curiosidad contagiosa
De los agujeros en la tierra a las infinitas baterías de cocina victorianas, de los cuchillos unipersonales a los sofisticados ‘tou’ chinos, de los salazones y ahumados a los tintineantes cubitos de hielo de las relucientes neveras americanas de los cincuenta del siglo pasado, de los galones imperiales al incomprensible uso de las tazas americanas para medir ingredientes… Nada se libra de la curiosidad contagiosa, la pasión y la siempre sorprendente y exuberante erudición de la autora, capaz de describir una olla como si de una joya se tratara o de hacer comprensibles las extraordinarias técnicas de la cocina del siglo XXI, sin perder nunca el humor ni la capacidad para arrastrar al lector a terrenos cada vez más intrigantes.
Las cocinas actuales, templos luminosos de superficies brillantes, en los que los aparatos más sofisticados hacen juego con los materiales más novedosos, no se asemejan aparentemente en nada a los habitáculos oscuros y asfixiantes que nuestros antepasados conocieron, pero existe una sorprendente continuidad entre la tecnología de las cocinas de hoy y las del pasado: como afirma Wilson, “nuestras cocinas están llenas de fantasmas”, utensilios y técnicas desaparecidos que nos han dejado tradiciones, gustos y ritos que, aun en la era de la tecnología, siguen determinando cómo cocinamos y cómo comemos.
Al final, La importancia del tenedor plantea casi más preguntas de las que responde, pero precisamente por ello se convierte en un libro verdaderamente ameno y útil para todo aquel que haya disfrutado alguna vez con una buena comida.
Bee Wilson
Bee Wilson nació en Oxford (Inglaterra) en 1974. Es historiadora y escritora gastronómica. Estudió Historia de las ideas en el St John’s College y su postgrado lo realizó en el Trinity Collage en Camdridge. Hizo crítica gastronómica durante cinco años para la revista New Statesman, donde escribió sobre temas varios como la historia de la sopa, los melones y las meriendas escolares. Desde 2003 escribe semanalmente la columna The Kitchen Thinker en la revista Stella para el Sunday Telegraph, lo que le ha valido el título de ‘escritora gastronómica del año’ en el 2004, 2008 y 2009.
Sus libros anteriores son The Hive: The Story of the Honeybee and Us (2004) y Swindled: From Poison Sweets to Counterfeit Coffee, the Dark History of the Food Cheats (2008).
La importancia del tenedor. Historias, inventos y artilugios en la cocina
Autora: Bee Wilson
Editado por: Turner
Traducción: Miguel Ros González
Ilustraciones: Annabel Lee
ISBN: 978-84-15832-03-4
14 x 22 cm
320 páginas
24,90 euros







