Transparencia y accesibilidad, un uso más eficiente de los recursos, la localización anticipada de posibles nuevos riesgos, un pacto de Estado entre todas las administraciones, la posibilidad de aplicar un seguro de ingresos en cultivos propios en determinadas regiones…

Son algunas de las recomendaciones finales expresadas en el estudio sobre el sistema de seguros agrarios con el horizonte 2025, un trabajo llevado a cabo por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en el que se analizan los retos y oportunidades que se presentan en el sistema a medio y largo plazo, para tener en cuenta a la hora de definir la estrategia de actuación en ese ámbito.

Conclusiones

Las recomendaciones finales extraídas en ese proceso de análisis —el resumen ejecutivo del estudio puede consultarse en esta dirección— se estructuran en cuatro ejes principales.

Transparencia y accesibilidad del sistema. Las conclusiones apuntan, entre otros aspectos, la necesidad de mejorar la coordinación y la transparencia de información entre los agentes del sistema, la conveniencia de profundizar en la coordinación entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas utilizando la Conferencia Sectorial como herramienta de diálogo, y la importancia de reforzar el papel de ENESA como árbitro entre los intereses de los distintos agentes y asegurados.

Uso eficiente de los recursos para llegar a nuevos riesgos. Se señala la importancia de mejorar la coordinación con otras políticas nacionales e internacionales, de impulsar una posición proactiva en la Unión Europea para que entiendan y valoren los logros del sistema español de seguros agrarios, y de adaptar el procedimiento de concesión de subvenciones para realizar el pago de la subvención en el momento de la contratación.

Cultura de gestión de riesgo en el sector. En el tercer eje, centrado en la cultura de gestión de riesgo en el sector, se incide en el interés de trabajar por un pacto de Estado para que todas las administraciones mantengan una línea común de actuación en materia de seguros agrarios, en la utilidad de crear mecanismos para dar a conocer de forma eficaz el seguro a todos los empresarios agrarios, y en la necesidad de una mayor implicación de las compañías aseguradoras para lograr nuevos asegurados.

Análisis e investigación. Por último, en el cuarto eje, centrado en el análisis e investigación, se recoge la conveniencia de estudiar en profundidad la posible aplicación de un seguro de ingresos en cultivos en regiones determinadas, la necesidad de analizar la viabilidad de la puesta en marcha de un seguro de rentas, y la de estudiar los mecanismos que mejoren el sistema de cara a la fidelización, implantación y permanencia de los asegurados.

Ficha técnica

El estudio giraba en torno a la pregunta clave “¿Cómo te gustaría que fuese el Sistema de seguros agrarios en 2025?” y estaba estructurado en tres fases:

  1. Entrevistas en profundidad a distintos agentes como empresarios agrarios, aseguradoras y Organizaciones Profesionales Agrarias.
  2. Mesas de trabajo en las que se debatió sobre “los agentes en el sistema”, “¿qué aseguramos?”, “la financiación del seguro” y el “fomento de la implantación del seguro”.
  3. Cuatro foros de debate en los que se profundizó sobre las recomendaciones preliminares alcanzadas en la fase previa.

Participaron 71 expertos procedentes de los principales organismos y entidades públicas y privadas que intervienen en el sistema español de seguras agrarios, y se obtuvo una amplia visión sobre las oportunidades, debilidades y fortalezas del sistema.

Resumen
Título
Lo que habría que mejorar en el sistema de seguros agrarios
Descripción
Recomendaciones del estudio sobre el sistema de seguros agrarios con el horizonte 2025, un trabajo llevado a cabo por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
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