La población infantil y juvenil española no consume la cantidad de frutas y verduras recomendadas por los organismos internacionales encargados de velar por la salud y la alimentación, la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

“Las recomendaciones de organismos internacionales de salud, como la OMS y la FAO recomiendan un consumo de 400 gramos diarios de frutas y verduras para prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad. Sin embargo, según diferentes estudios, que se pueden consultar en el Observatorio de la Nutrición y Estudio de la obesidad de la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), los datos de consumo de fruta y verdura en la población infantil y adolescente están por debajo de estas recomendaciones”.

Así se expresaba Carmen Villar Villalba, Jefa de Servicio de la Vocalía Asesora de la Estrategia NAOS, de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), en un reciente encuentro promovido por la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC) que, con motivo de la celebración hoy domingo, 28 de mayo, del Día Nacional de la Nutrición, quiso poner el foco en la alimentación infantil y, en concreto, en el desarrollo de propuestas gastronómicas ricas y divertidas para los más pequeños, a base de verduras congeladas.

Más consumo de verdura en colegios

“Los colegios son un entorno clave para enseñar a los niños a establecer hábitos de alimentación saludables que se mantengan a largo plazo. Las intervenciones en la escuela llegan a grandes grupos de niños de todas las clases sociales, y los mensajes aprendidos pueden transmitirse a la familia ayudando a modificar comportamientos. Por ello, iniciativas como el Programa Escolar de Consumo de Frutas y Verduras y Leche promovido por la Comisión Europea y coordinado por el Ministerio, y las recomendaciones sobre la frecuencia de consumo recomendadas en los menús de los centros educativos que se establecen en el Documento de Consenso sobre la alimentación en los centros educativos elaborado por la AECOSAN, son instrumentos cuyo objetivo principal es promover el aumento del consumo de frutas y verduras en la población infantil”, añadía Carmen Villar Villalba.

El encuentro contó también con la intervención de Luján Soler, nutricionista y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Dietistas Nutricionistas de Madrid (ADDINMA), quien aseguraba: “Entre las ventajas que proporcionan las verduras y hortalizas destaca su bajo aporte de calorías y su elevada capacidad de saciedad, por lo que contribuyen a prevenir la obesidad. Además, las verduras congeladas son fáciles de cocinar y encontrar en el mercado añade. Se recomiendan dos raciones de verdura diaria (y tres de frutas). Si en adultos la proporción es de 150 a 200 gramos de verduras (pesadas en crudo y limpias), para la edad infantil se recomiendan de 80 a 150 gramos de verduras”.

En esta línea, Luján Soler añadía: “Los dietistas nutricionistas recomendamos un conjunto de buenos hábitos para que los niños, desde sus primeros años, disfruten de una vida saludable. Entre ellos, es fundamental aprender a comer y masticar despacio, beber agua, realizar ejercicio físico a diario, asearse, descansar las horas suficientes. Realizar, al menos cuatro comidas: desayunar, comer, merendar y cenar. Disfrutar, en general, del hábito de comer, pero sin castigos, ni premios con alimentos. Se acabó lo de a la cama sin cenar”.

Buenas prácticas en alimentación y actividad física

Y es que, según los resultados del estudio ALADINO de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España de entre los posibles factores asociados a la obesidad, están presentes de forma significativa los relacionados con la alimentación y la poca práctica de actividad física. De los 10.889 escolares que participaron en el Estudio de 2015 realizado por AECOSAN, el 93 % de los niños declaraban que desayunaban a diario, y la prevalencia de obesidad fue mayor entre los que no desayunaban. El tiempo medio de sueño fue de 10,2 horas, y se halló mayor prevalencia de obesidad en aquellos niños que dormían menos tiempo.

Además, se observó que, disponer de televisión, ordenador o videojuegos en la habitación, también se asocia a la prevalencia de obesidad: el porcentaje de niños con televisor o DVD en su habitación es del 37 % entre los que tienen obesidad, y del 22 % entre los que tienen normopeso. Además, el porcentaje de niños que dedican dos o más horas diarias a los medios de ocio pasivo (ordenador, videojuegos, etc.) entre semana es mayor entre los que tienen obesidad (29 %) que entre los que tienen normopeso (22 %).

Para evitar adultos con sobrepeso, colegios y familias tienen mucho que decir y hacer. No solo es importante elegir bien los alimentos, sino que también se debe tener en cuenta la forma en la que se elaboran las preparaciones, cuidando los métodos de cocción, las grasas que se utilizan, las cantidades utilizadas, así como evitar picar entre horas, los snacks, y las comidas rápidas.

En este sentido, la nutricionista Luján Soler se mostraba totalmente partidaria de que la nutrición forme parte de su enseñanza en las aulas: “Los niños son esponjas y se muestran receptivos desde sus primeros años, por lo que se les puede inculcar hábitos saludables a través de juegos didácticos, cuentos, vídeos, obras de teatro, simular realizar la compra, ver de dónde vienen los alimentos, cómo prepararlos, etc.”

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Niños y jóvenes, por debajo del consumo de verdura recomendado por la OMS
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Niños y jóvenes, por debajo del consumo de verdura recomendado por la OMS
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La población infantil y juvenil española no consume la cantidad de frutas y verduras recomendadas por los organismos internacionales encargados de velar por la salud y la alimentación, la OMS y la FAO.
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