Visto desde fuera, el hotel Shangri-La París parece uno de esos establecimientos clásicos de la Costa Azul, con sus llamativos toldos verdes destacando sobre la fachada de piedra caliza pálida y sus refrescantes palmeras meciéndose suavemente en los balcones. Pero según se traspasa la lujosa puerta de entrada su interior nos sitúa en plena ciudad a través de la opulenta decoración parisina de finales del siglo XIX a base de mármoles, cretonas estampadas, seda, muebles de caoba, mullidos sofás y cristales brillando en los techos.

Este hotel, que supone la primera incursión de la cadena Shangri-La en el mercado europeo, destinado a ser el escaparate en Europa del grupo con sede en Hong Kong, ocupa la antigua casa del príncipe imperial francés Roland Bonaparte —sobrino nieto de Napoleón Bonaparte— un edificio de 1896 situado en pleno distrito 16, junto al Trocadero —una zona que contiene una de las mayores concentraciones de museos de toda Europa— con unas impresionantes vistas a la Torre Eiffel, el Sena, Los Inválidos, el museo del Louvre y Montmartre.

Un tesoro oculto

Los exquisitos cuidados que la compañía y el diseñador de interiores Pierre-Yves Rochon pusieron en la restauración de los espacios tuvo una agradable recompensa, como la de haber encontrado, bajo el eléctrico barniz azul de las paredes de uno de los salones, las armas de batalla y trofeos militares del príncipe exquisitamente talladas en los arcos situados sobre las puertas.

Pero el lujo no se encuentra únicamente en las habitaciones y salones, sino que continúa también en el restaurante principal del hotel, La Bauhinia, un espacio de dos niveles situado bajo una cúpula de cristal y acero construida en 1930, presidiendo un establecimiento que estará a cargo del conocido chef con dos estrellas Michelin Philippe Labbé.

Al frente, un gran chef

Labbé, quien anteriormente había estado al frente del Plaza Athénée y de la Chèvre d’Or después de haber trabajado junto a Bernard Loiseau, Gérard Boyer y Roger Verger, supervisará tanto el menú diario que ofrece La Bauhinia como la oferta especial de comida clásica francesa que se servirá en el otro restaurante del hotel, L’Abeille, que junto a otro establecimiento especializado en cocina cantonesa, Shang Palace, se inaugurará en breve.

Como complemento de los restaurantes el hotel cuenta también con un elegante y glamuroso espacio, Le Bar, que bajo la responsabilidad de Léger Christophe, procedente del conocido Bar Hemingway, se encarga de ofrecer unos originales cócteles mezclados con exóticos ingredientes asiáticos en un entorno perfecto para los negocios o breves reuniones más informales.

 

Hotel Shangri-La París – 10 avenue d’Iéna – 75116 Paris. Francia – Tel: (33 1) 53 67 19 98 – slpr@shangri-la.com

Restaurante La Bauhinia – Tel: (33 1) 53 67 19 91

Resumen
Título
Shangri-La París, la casa de un príncipe
Descripción
Visto desde fuera, el hotel Shangri-La París parece uno de esos establecimientos clásicos de la Costa Azul, con sus llamativos toldos verdes sobre la fachada de piedra caliza pálida y sus palmeras meciéndose suavemente en los balcones.
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