“En Navidad se calcula que el gasto de los hogares españoles se eleva hasta un 20 % respecto a un mes normal y la partida de alimentación es la que más crece llegando en ocasiones a triplicarse. De ahí que un mayor gasto en alimentos derive luego en más volumen de residuos. Hasta un tercio de la comida irá a parar a la basura durante estas fiestas”.

Así explica Oriol Reull, director de Too Good To Go en España —app que lucha contra el desperdicio de alimentos— el incremento de despilfarro de comida que anualmente se produce cuando llegan las fiestas navideñas, añadiendo que su peor previsión es que “las navidades no pueden servir de excusa para tirar comida, sino que deben aprovecharse para concienciarnos aún más y consumir de manera más responsable”.

Y es que, con tan solo aplicar unos sencillos cambios en nuestros hábitos durante estas fiestas podemos conseguir, no solo reducir el desperdicio y aprovechar al máximo la comida, sino también ahorrar dinero y al mismo tiempo cuidar el medioambiente. Y para ello, desde Too Good To Go han querido ofrecer algunas claves:

  • Diseñar el menú. Antes de nada, lo más práctico es contar el número de comensales y calcular en base a ello los ingredientes y las cantidades que necesitamos comprar.
  • Planificar la compra. A continuación, conviene revisar lo que tenemos o no en casa y hacer una lista de la compra con lo que necesitaremos realmente, así evitaremos el comprar por comprar.
  • ‘Si no te gusta, no lo compres’. A veces se adquieren productos simplemente porque son típicos navideños aunque no nos gusten. Hay que evitarlos, y así no los tendremos que tirar.
  • Organizar la nevera y la despensa. Esto nos permitirá saber qué productos debemos consumir antes de que expire su fecha de consumo para darles salida y no tenerlos que tirar.
  • No improvisar. Usando recetas podremos seguir mejor los pasos a la hora de preparar los platos y no correr el riesgo de equivocarnos y tener que tirar comida para volver a empezar.
  • Ajustar las raciones. Siempre es mejor dar la opción a repetir que poner comida de más en el plato y que luego lo que sobre acabe en la basura.
  • Conservar y reaprovechar. Todo lo que sobre conviene distribuirlo en recipientes herméticos y conservar en la nevera o el congelador para consumir más adelante. También podemos reaprovecharlo y elaborar nuevas recetas con lo que ha sobrado.

Y, por su parte, desde CETT, centro de formación e investigación en turismo, hotelería y gastronomía, también han querido hacer su aportación para evitar el desperdicio navideño con las siguientes recomendaciones:

  • No fijarnos solo en la apariencia. Nuestro comportamiento responsable empieza a la hora de comprar los productos que consumiremos. Por eso, cuando vamos al mercado o al supermercado y elegimos alimentos como frutas o verduras es necesario no fijarnos solo en el aspecto que tienen. Que una manzana sea estéticamente perfecta no significa que sea mejor, sino que, probablemente, ha sido tratada con más productos artificiales. Como consumidores tenemos el poder de hacer que no se tiren productos solo porque no tienen un aspecto perfecto.
  • Planificar los menús. Elaborar el menú y hacer una lista con los productos que necesitamos no solo nos ayuda a la hora de cocinar, sino también en el momento de hacer la compra. En este sentido, y en una época en que acostumbramos a preparar comida para un mayor número de comensales del habitual, resulta muy recomendable calcular con anterioridad las cantidades exactas que necesitaremos para hacer las raciones y no comprar un exceso de comida que no utilizaremos.
  • Todo se puede aprovechar. Muchos de los productos que usamos para cocinar son muy versátiles, como es el caso del pescado o la carne; alimentos que se pueden elaborar de muchas maneras diferentes y de los que nos pueden salir diferentes platos. Nochebuena, Navidad, San Esteban, Fin de año… las fiestas de Navidad son unas fechas en las que se concentran una gran cantidad de comidas y cenas con familiares y amigos en días muy seguidos. Por eso, cuando planificamos los menús, podemos pensar en platos que nos sirvan para reaprovechar los alimentos en diferentes ocasiones.
  • La cocina tradicional como inspiración. La cocina tradicional está llena de recetas deliciosas de reaprovechamiento. Las croquetas, las sopas, las cremas o las ensaladas son algunos de estos platos que nos pueden ayudar a dar una segunda oportunidad a una fruta que, por ejemplo, está demasiado madura. No es casualidad que el plato estrella de San Esteban sean los canelones. Esta costumbre tan extendida es el ejemplo perfecto de una receta exquisita que nos permite sacar todo el partido a la carne.
  • Cocinar con consciencia. En una era en que se habla muy a menudo de la atención plena y de tomar conciencia de todo aquello que comemos, resulta obligatorio que también prestemos atención a la hora de preparar nuestras comidas. Escoger productos de proximidad y optar por cocinar a base de alimentos de temporada, nos ayudará a ser más responsables con el entorno y a reducir el derroche alimentario, a la vez que disminuimos nuestro gasto económico.
Resumen
Por unas navidades sin desperdicio
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Por unas navidades sin desperdicio
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En Navidad se calcula que el gasto de los hogares españoles se eleva hasta un 20 % respecto a un mes normal y la partida de alimentación es la que más crece llegando en ocasiones a triplicarse. De ahí que un mayor gasto en alimentos derive luego en más volumen de residuos.
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