Según informaba recientemente el diario Granma, portavoz oficial del gobierno cubano, el Consejo de Ministros de este país ha aprobado recientemente una serie de normas legales que abrirán paso a la actividad privada en el sector de restauración. Las medidas contemplan la posibilidad de ampliar la capacidad de las hasta ahora semi-legales casas de comidas […]

Según informaba recientemente el diario Granma, portavoz oficial del gobierno cubano, el Consejo de Ministros de este país ha aprobado recientemente una serie de normas legales que abrirán paso a la actividad privada en el sector de restauración.

Las medidas contemplan la posibilidad de ampliar la capacidad de las hasta ahora semi-legales casas de comidas privadas (“Paladares”) e incluyen estímulos fiscales para ampliar la contratación de mano de obra por parte de particulares con la exoneración de determinados impuestos e incluso la legalización de nuevas actividades privadas.

Las famosas «Paladares» podían dar servicio únicamente a 12 comensales por día. En septiembre pasado se aumentó la capacidad hasta 20. Con las nuevas normas, estos restaurantes caseros podrán dar servicio hasta un máximo de 50 clientes.

Dispuestos a alquilar a particulares los establecimientos estatales

Según la información publicada por Granma, el gobierno también se estaría planteando la posibilidad de alquilar a particulares determinados establecimientos estatales del área de la restauración que hasta ahora cuenten con una baja actividad comercial.

Otra de las reivindicaciones más reclamadas, la posibilidad de disponer de un merado mayorista que surta al sector privado, quedaría aplazada -siempre según el diario oficial- para más adelante, «en la medida en que las posibilidades de la economía lo permitan».

En cuanto a las posibilidades legales de contratación de mano de obra por parte de particulares en las actividades autorizadas, las nuevas normas contemplan la exención de impuestos durante un año a quienes empleen entre una y cinco personas. También en el sector turístico se aplicarán beneficios y rebajas fiscales en algunas actividades, como la del transporte de viajeros o alquiler de viviendas y habitaciones.