Una empleada de un conocido restaurante de la localidad de Ampuriabrava (Gerona), fue detenida el pasado viernes por los Mossos d’Esquadra, por envenenar la comida que se estaba preparando en cocina y que iba a ser servida esa misma noche a los clientes, que llenaban el local. Al parecer fue la propietaria del establecimiento quien […]

Una empleada de un conocido restaurante de la localidad de Ampuriabrava (Gerona), fue detenida el pasado viernes por los Mossos d’Esquadra, por envenenar la comida que se estaba preparando en cocina y que iba a ser servida esa misma noche a los clientes, que llenaban el local.

Al parecer fue la propietaria del establecimiento quien observó que la empleada, una mujer de 32 años vecina de Mataró (Barcelona), echaba en las ollas unos sospechosos polvos verdes, que la dueña creyó identificar como matarratas, según informaba posteriormente a TV-3.

Avisados los Mossos, procedieron a su detención en comisaría, desde donde pasó a disposición judicial el mismo sábado, quedando en libertad con cargos y con una medida cautelar dictada por el juez que de momento le impide manipular alimentos en establecimientos públicos.

Un producto de baja toxicidad

El Departamento de Salud de la Generalitat no ha confirmado todavía –a la espera de los correspondientes análisis- de qué tipo de tóxico se trata, ha señalado que en todo caso es un producto de toxicidad baja, en ningún caso es mortal, aunque podría haber creado determinados problemas gástricos.

Aunque tampoco se ha informado sobre los motivos que llevaron a la empleada a tan extraña actuación, la propietaria del restaurante declaró que en su opinión podría tratarse de una ‘venganza de tipo laboral’, ya que durante el escaso mes que llevaba trabajando en el local habían tenido algunos roces.