En términos generales, los establecimientos de hostelería españoles, salvo escasas excepciones, no están preparados técnicamente para atender a determinados clientes que ya sea por problemas de salud, por sufrir de algún tipo de alergia o por motivos religiosos, solicitan un menú especial, adecuado a sus necesidades. Es el caso de personas celíacas, vegetarianas, musulmanas o […]

En términos generales, los establecimientos de hostelería españoles, salvo escasas excepciones, no están preparados técnicamente para atender a determinados clientes que ya sea por problemas de salud, por sufrir de algún tipo de alergia o por motivos religiosos, solicitan un menú especial, adecuado a sus necesidades.

Es el caso de personas celíacas, vegetarianas, musulmanas o hebreas, por poner algún ejemplo. Y el hecho es que desde un punto de vista sociológico, nuestro país está, cada día más, diversificando la población a la que le afecta este tipo de problemas, actitudes o costumbres.

Tanto Estados Unidos como Europa ya dieron este paso adelante hace muchos años, de modo que no es difícil disfrutar de la posibilidad de un menú vegetariano, carne halal o de un menú cashrut, unos segmentos de negocio que sin duda, los hosteleros han encontrado interesantes.

El AVE toma la iniciativa

Afortunadamente, ahora el AVE parece haber entendido esta oportunidad de servicio a sus clientes, ya que en un buen número de billetes que incluyen el servicio de restauración en el asiento – trenes que circulan de día para los servicios de desayuno, aperitivo, almuerzo, merienda o cena y pasajeros de clase Club o Preferente ¡que dispongan de la prestación de restauración- existe la posibilidad de pedir menús especiales, siempre que así se indique en el momento de adquirir el billete y con una antelación mínima de 24 horas.

De momento, estos menús especiales están pensados para diabéticos, para celíacos (comida sin gluten), menú sin sal para hipertensos, menú vegetariano, versión vegano (vegetariano estricto, sin huevos ni lácteos), musulmán (sin derivados porcinos), kosher (para judíos), menú de vigilia (no contiene ningún productos elaborados con elementos cárnicos, según la tradición católica) y menú infantil, elaborado con lo que más gusta a los pequeños.

Estos son algunos ejemplos:

Desayuno para celiacos

Huevos revueltos sin gluten, tomate fresco a la parrilla, espárragos verdes y fruta fresca, con mermelada de fresa y una botellita de aceite.

Menú para musulmanes

Ensalada de maché con salmón ahumado, pasta margarita con verduras salteadas y salsa de tomate, fruta fresca natural, de postre. Y para acompañar, una tarrina de margarina vegetal, otra de queso para untar y una botellita de aceite. La bebida, sin alcohol.

Menú kosher

Menú según las reglas de la religión hebrea con un certificado firmado por un rabino autorizado.

Para veganos

Verduras variadas, como calabacín, espárrago, pimiento del piquillo, patata, pimientos de tres colores, una tarrina de margarina vegetal, un tarro de mermelada de fresa y botellita de aceite. De postre, fruta fresca.

Para niños

Ensalada de colores –escarola, dados de tomate freco y maíz–, seguida de un plato compuesto por pasta tricolor con forma de lacitos, pechuga de pollo y tomate frito. De postre, fruta fresca.