Las constantes lluvias que se han padecido durante las últimas semanas en toda la franja norte española y especialmente en el País Vasco, están poniendo en peligro el buen crecimiento de productos tan característicos de esta época como las judías verdes, tomates, pochas y guindillas de Guipúzcoa, que no logaran desarrollarse y por el contrario […]

Las constantes lluvias que se han padecido durante las últimas semanas en toda la franja norte española y especialmente en el País Vasco, están poniendo en peligro el buen crecimiento de productos tan característicos de esta época como las judías verdes, tomates, pochas y guindillas de Guipúzcoa, que no logaran desarrollarse y por el contrario presentan una textura muy poco adecuada a las fechas.

El presidente de la organización agraria ENBA, Mikel Arteaga, aseguraba recientemente que tras más de veinte días de constante aguacero las plantas están viéndose afectadas por la ‘mildiu’, una enfermedad producida por hongos típica de los terrenos excesivamente húmedos, temiendo que si el tiempo no cambia, la amenaza podría extenderse a las producciones frutales, entre ellas las del txakoli, el vino característico de la región.

Aunque el verano comenzó bien para el sector, después de una primavera climatológicamente benigna, a finales de junio las altas temperaturas alcanzadas hicieron que la producción comenzara a mermar, apara finalmente dar paso a este largo período de lluvias continuadas.

Malas previsiones para el resto del verano

Hasta el momento, se están salvando los cultivos de invernadero, como es el caso del tomate, pero los agricultores alertan de que si el tiempo no mejora –así lo pronostican las previsiones para el mes de agosto- los productos que crezcan a partir de ahora fuera de invernadero no lograrán finalizar su crecimiento.