El 1 de mayo de 1993 abría sus puertas en Lasarte el restaurante Martín Berasategui, el gran proyecto culinario que lanzó el mismo chef donostiarra –con tan solo 33 años– junto a su mujer Oneka Arregui como jefa de sala. Este nuevo restaurante supuso una apuesta de inversión y esfuerzo sin parangón en la época […]

El 1 de mayo de 1993 abría sus puertas en Lasarte el restaurante Martín Berasategui, el gran proyecto culinario que lanzó el mismo chef donostiarra con tan solo 33 años junto a su mujer Oneka Arregui como jefa de sala. Este nuevo restaurante supuso una apuesta de inversión y esfuerzo sin parangón en la época pero, que sin embargo, catapultó su imagen en el panorama gastronómico internacional.

Los reconocimientos no tardaron en llegar. A los seis meses de tener abiertas sus puertas recuperaron la primera estrella Michelín conseguida en la parte vieja donostiarra. Tres años después recibirían la segunda y en 2001 llegó la culminación con la tercera estrella, la máxima calificación de la emblemática guía roja que supuso uno de los momentos de mayor plenitud personal y profesional para este cocinero de inusitado tesón y entrega a los fogones.

Referente mundial

Con el tiempo, el restaurante de Berasategui en los últimos diez años el cocinero con más estrellas Michelin de España, se ha convertido en un referente gastronómico mundial, un templo culinario en constante innovación, cita ineludible de todos los amantes de la mejor cocina de autor que se acercan hasta este paraje lasartearra desde los lugares más cercanos y remotos del planeta admirados por el derroche de profesionalidad, experiencia y saber hacer de la casa.

Martín Berasategui y Oneka Arregui, artífice del servicio de la sala, reconocen que al margen de todos los premios y galardones recibidos durante estos años, lo que más les sigue ilusionando es el entusiasmo de sus comensales, “nada es equiparable a eso, todos ellos son nuestra razón de ser”. La cocina del restaurante siempre se ha caracterizado por ser tremendamente contemporánea, ligera, imaginativa, fresca e inmediata, enraizada en su entorno, elaborada con exactitud y servida en una atmósfera de pleno confort que atrapa por completo.

Hace poco más de dos años el establecimiento se sometió a una reforma integral en sus instalaciones definiendo aún más su estilo elegante, luminoso, radiante y contemporáneo, adaptando los patrones del lujo a los gustos de Martín y Oneka, que con el mayor entusiasmo celebran ahora junto a su equipo los veinte años de vida de su establecimiento con más ilusión y empuje que nunca.


{jathumbnail off}