El cocinero segoviano Cándido López, representante de una reconocida  familia y  dinastía de mesoneros asadores, ha impartido una clase de cocina en la residencia de menores de Las Rosas, en madrileño distrito de San Blas, un centro destinado a jóvenes de 15 a 17 años que cuentan con algún tipo de medida de protección por […]

El cocinero segoviano Cándido López, representante de una reconocida  familia y  dinastía de mesoneros asadores, ha impartido una clase de cocina en la residencia de menores de Las Rosas, en madrileño distrito de San Blas, un centro destinado a jóvenes de 15 a 17 años que cuentan con algún tipo de medida de protección por parte de la administración regional.

A la clase asistió la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien delantal incluido, escuchó atentamente las explicaciones que el maestro impartió a los alumnos del taller de hostelería relativas a un  menú compuesto por sopas de ajo, judiones de La Granja con oreja de cerdo y chorizo y el conocido cochinillo asado y «bien tostado», una reconocida especialidad del restaurante Cándido.
 
La presidenta, incluso, hizo sus pinitos partiendo decididamente el cochinillo a la manera tradicional, con un plato, siguiendo atentamente las indicaciones del cocinero.

Muy interesada en todos los detalles de cocina

Aguirre se interesó en varias cuestiones culinarias, como  por ejemplo si los judiones habían estado en remojo desde la noche anterior y a la vez aprendió de Cándido el origen de estas célebres legumbres, que según le explicó el cocinero eran inicialmente un alimento destinado a los caballos del Palacio de la Granja, hasta que a un mesonero se le ocurrió la idea de incluirlos en su carta.

Fundación Cándido Mesonero de Castilla

La presidenta, por su parte, aprovechó la ocasión para felicitar a toda la familia por haber creado la Fundación Cándido Mesonero de Castilla, constituida en 2003 con ocasión del centenario del nacimiento del patriarca, Cándido López.

La institución ofrece programas de formación para discapacitados intelectuales, menores en riesgo de exclusión social o mujeres maltratadas, siempre con el objetivo de conseguir su inserción laboral.

En cuanto al taller de cocina de la residencia de menores de Las Rosas, la presidenta explicó  que tiene una duración de un año y medio y permitirá que chicos y chicas que hoy tienen de 15 a 18 años puedan llegar a disponer en el futuro de “una vida independiente y muy exitosa» equiparable a la de Cándido o a la de otros colegas suyos que hoy son estrellas de la cocina.