Mañana domingo, 9 de noviembre, tiene lugar una nueva edición de la ‘Feria de la Morcilla de Sotopalacios’, una localidad situada a tan sólo 10 kilómetros de Burgos vinculada históricamente a la elaboración artesanal de morcilla, con su propio y específico método.

El acto principal de esta feria, que en años anteriores ha recibido más de dos mil visitantes será la degustación popular de más de 600 kilos de morcilla frita y ‘a la caldera’ en una carpa habilitada especialmente para la ocasión.

Las actividades darán comienzo en el recinto ferial hoy sábado a las 15:00 horas con una ‘alubiada’ popular y actuaciones musicales. Mañana domingo, a las 12:00 tendrá lugar la lectura del pregón que este año correrá a cargo del cocinero Antonio Arrabal, finalista de la primera edición de TopChef y jefe de cocina del restaurante del hotel Abba Burgos.

Concurso de recetas

Además, el lunes 10 de noviembre finaliza el plazo de presentación de propuestas para el VI Concurso de recetas de cocina con morcilla de Sotopalacios, un original certamen anual en el que el ganador recibirá un premio en metálico de 500 euros y, además, ‘su peso en morcilla’.

Organizado por la Asociación de Fabricantes de Morcilla de Sotopalacios y el Ayuntamiento de Merindad de Río Ubierna, este concurso —que premia la innovación y originalidad de los platos cuyo ingrediente esencial sea este embutido típico de la localidad burgalesa— se dirige exclusivamente a profesionales de la restauración residentes en España.

La organización seleccionará cuatro finalistas, que deberán elaborar su receta, en directo, el lunes 17 de noviembre en La Casona del Hostal Sotopalacios, para que posteriormente sean valoradas por el jurado. El ganador recibirá un premio de 500 euros y ‘su peso en morcilla’, el segundo clasificado 300 euros y un lote de morcilla y un lote de morcillas para los otros dos clasificados.

Sotopalacios y la morcilla

La localidad burgalesa de Sotopalacios se encuentra históricamente vinculada a la fabricación de la morcilla. Como en muchos otros municipios de la geografía burgalesa, la matanza del cerdo fue primero una necesidad y más tarde se convirtió en una tradición que se ha ido transmitiendo de generación en generación y que actualmente da como resultado las sabrosas morcillas de Sotopalacios, que se han elaborado de manera totalmente artesanal en casi todas las casas de los pueblos.