Las flores cubren ya los cerezos del Valle del Jerte, anunciando que dentro de pocas semanas llegarán las cerezas y picotas más jugosas y saludables, las mejores cerezas del mundo. La espectacular floración se convierte cada año en el preludio de un espectáculo singular: la llegada del “manto rojo” que cubre los árboles de todo […]

Las flores cubren ya los cerezos del Valle del Jerte, anunciando que dentro de pocas semanas llegarán las cerezas y picotas más jugosas y saludables, las mejores cerezas del mundo. La espectacular floración se convierte cada año en el preludio de un espectáculo singular: la llegada del “manto rojo” que cubre los árboles de todo el Valle del Jerte cuando las flores se convierten en sabrosas cerezas.

El tipo de cultivo tradicional y natural que se lleva a cabo en el Valle del Jerte, transmitido de generación en generación, repercute significativamente en la calidad y propiedades saludables de las cerezas y picotas certificadas con la D.O. Picota del Jerte. Además de un placer, estos frutos son una fuente de salud y bienestar, puesto que contienen ocho vitaminas, hierro, magnesio y calcio, gran cantidad de antioxidantes y fibra y todo ello contando con muy pocas calorías.

Cerezas y picotas

La picota, especialmente, es muy apreciada por sus beneficios para la piel, puesto que la hidrata y suaviza, protegiéndola de los rayos solares y favoreciendo el bronceado, siendo además un poderoso antioxidante que contribuye a luchar contra el envejecimiento de la piel.

Las Picotas del Jerte son un producto exclusivo que se distingue por su sabor y dulzura. Son las únicas que se desprenden del árbol sin rabito, pero hay más características que las diferencian del resto: su textura carnosa y más crujiente, su tamaño de menor calibre –desde los 22 a los 26 milímetros– su sabor más dulce y su color.

Identificadas con la Denominación de Origen Picota del Jerte sólo existen cuatro variedades, todas ellas de características similares: Pico Limón Negro, Pico Negro, Pico Colorado y Ambrunés, esta última, la más apreciada por ser la que más tiempo madura en el árbol al sol, y por tanto, la más dulce.

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