El 9 de junio de 2008 la James Beard Foundation proclamaba a Grant Achatz como el mejor cocinero de América. Fue el reconocimiento a la fulgurante carrera de este extraordinario chef nacido en Detroit hace 34 años. Hijo de restauradores, Grant empieza a “trabajar” a los ocho años como lavaplatos en el restaurante familiar. Se […]

El 9 de junio de 2008 la James Beard Foundation proclamaba a Grant Achatz como el mejor cocinero de América. Fue el reconocimiento a la fulgurante carrera de este extraordinario chef nacido en Detroit hace 34 años.

Hijo de restauradores, Grant empieza a “trabajar” a los ocho años como lavaplatos en el restaurante familiar. Se diploma en el Culinary Institute of America y enseguida comienza a colaborar con Charlie Trotter en Chicago, donde permanece durante seis meses. Pero la experiencia que marcará su carrera de un modo definitivo es su encuentro con el gran cocinero Thomas Keller en su reconocido restaurante The French Laundry, en Napa Valley, donde llegó a oficiar como segundo chef. En 2001 se convierte en chef ejecutivo de Trio, en Evanston, hasta que en 2005 decide finalmente abrir su propio negocio en Chicago: el restaurante Alinea.

El éxito fué rotundo: ese mismo año Alinea era reconocido como el “Mejor Nuevo Restaurante de America y Grant Achatz nombrado “El Próximo Gran Chef Americano”, además de recibir los “Five Diamonds AAA”. Al año siguiente la prestigiosa revista Gourmet Magazine proclamaba a Alinea como “El Mejor Restaurante de América”.

Una fulgurante trayectoria que ha llevado a este singular restaurante hasta el actual séptimo puesto en el ranking mundial según la Lista S. Pellegrino 2010, después de haber ingresado en ella por primera vez en 2007 con el puesto 36.

Todo bajo control

Todo ello probablemente debido al espíritu revolucionario de este chef que no descuida ningún detalle, desde el estilo del servicio -camareros vestidos como ejecutivos de un banco con unos elegantes trajes grises de tres botones sirviendo el menú sobre una minúscula vajilla y cristalería-, hasta los manteles diseñados especialmente para Alinea, pasando por los maridajes de sus platos con las bebidas.

Una experiencia distinta, nueva, mágica; tan apasionante como las propuestas que se sirven en la mesa en forma de dos extraordinarios menús: el “Tasting”, compuesto por 13 platos a un precio de 120 euros y el “Tour”, con 27 platos por 175 euros, que en ambos casos el maitre se encarga de explicar y guiar, siempre en el riguroso orden impuesto por su creador, Grant Achatz.

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