En esta época del año, las actividades micológicas que llevan a cabo periódicamente muchos restaurantes de la provincia de Huesca, están plenamente en marcha con jornadas, cursos, degustaciones, coferencias de expertos y salidas prácticas al monte, para aprender las técnicas de recolección. Sin embargo este año, en esta provincia aragonesa, está resultando más difícil que […]

En esta época del año, las actividades micológicas que llevan a cabo periódicamente muchos restaurantes de la provincia de Huesca, están plenamente en marcha con jornadas, cursos, degustaciones, coferencias de expertos y salidas prácticas al monte, para aprender las técnicas de recolección. Sin embargo este año, en esta provincia aragonesa, está resultando más difícil que nunca encontrar este preciado producto.

Según informa el medio local radiohuesca.com, las escasas lluvias caídas hasta el momento y las altas temperaturas de este otoño son los causantes de que, a estas alturas, todavía no se hayan podido recolectar ni la cantidad ni la variedad de setas habituales en esta zona geográfica privilegiada para la producción de hongos.

Este año, setas de Galicia o Extremadura

Los que más están sufriendo esta situación son los hosteleros, que este año han tenido que recurrir a producto extranjero para poder llevar a cabo sus jornadas gastronómicas sobre la micología. Es el caso de muchos restaurantes de Huesca que están trayendo los hongos desde Galicia o Extremadura, pero también desde países extranjeros, una circunstancia que también está repercutiendo en el precio.

Según los expertos, todavía se puede salvar la temporada

Aunque la temporada ha comenzado mal debido a las condiciones climatológicas, los expertos aseguran que, si llueve abundantemente en lo que queda del mes de octubre, todavía se podrá salvar. Incluso, las temperaturas más altas de lo normal, pueden permitir llegar a Navidad recogiendo setas en la zona del prepirineo.

Aragón es un lugar privilegiado para las setas. La diversidad de su territorio hace que la temporada dure, prácticamente, todo el año, salvando los meses de más frío, entre diciembre y febrero.