Médicos y expertos coinciden en la necesidad de reducir el consumo de azúcar, tanto entre la población adulta como, muy especialmente, en los niños. Pero no por ello tenemos por qué renunciar a los postres y a las recetas dulces. Existe otras formas de endulzar la vida, sin azúcar.

La glucosa está compuesta por un conjunto de moléculas de azúcar que proviene de los glúcidos y que está contenida en los alimentos que ingerimos. Se podría considerar el principal carburante del organismo.

Los expertos a menudo hablan de los perjuicios que puede provocar el exceso de consumo de azúcar, refiriéndose a los azúcares simples como la sacarosa (o azúcar blanco), que está presente sobre todo en artículos de repostaría, dulces, postres, refrescos, zumos de frutas, miel y jarabes.

La sacarosa no posee ningún valor nutricional y está atestada de calorías “vacías”. Cuantas más calorías consumamos, más probabilidades tendremos de ser obesos. Y ya sabemos que la obesidad favorece problemas serios de salud como las enfermedades cardíacas, la diabetes de tipo 2 o las caries. Se estima además que la fructosa de la sacarosa es especialmente nociva.

El azúcar bueno es el que está presente en los glúcidos complejos (frutas, verduras, productos lácteos y cereales integrales). Este azúcar se asimila lentamente y se transforma en energía, de manera que funciona como carburante para las funciones del organismo.

Endulzar de forma natural

Sin embargo, hay alimentos que son dulces de forma natural y que, por lo tanto, es bueno usarlos como sustitutos al azúcar de mesa. El nuevo libro Sin azúcar. 65 recetas naturalmente dulces, publicado por Lunwerg, enseña al lector a cuidarse y a mejorar su alimentación aprendiendo a distinguir entre azúcares buenos y malos y propone, entre otros muchos temas interesantes, algunas ideas muy prácticas para sustituir el azúcar en la cocina:

Frutas secas: poseen una alta concentración en azúcar, pero también valiosos nutrientes. Por ejemplo, podemos batir dátiles frescos (o secos poniéndolos en remojo anteriormente) hasta obtener una pasta que podremos usar como sustituta del azúcar en la repostería.

Plátano triturado: sustituir el azúcar por plátano triturado en pasteles o bizcochos es una buena manera de aportar dulzor y buen sabor. Lo mejor es usar plátanos maduros.

Canela: añade un ligero sabor azucarado. Por ejemplo, en el café, está deliciosa.

Leche de almendra: añade un ligero sabor azucarado y una textura cremosa a batidos y smoothies, y está deliciosa en repostería. Eso sí, hay que optar por la versión no azucarada, pues en el mercado existen también opciones con azúcar menos saludables.

Vainilla: tanto las semillas de las vainas como la vainilla en polvo o el extracto de vainilla añaden un sabor azucarado. Hay que tener en cuenta que no sean azucarados.

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Ideas para sustituir el azúcar en la cocina
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Hay alimentos que son dulces de forma natural y que, por lo tanto, es bueno usarlos como sustitutos al azúcar de mesa.
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