Ayer jueves 8 de marzo tuvo lugar en Bilbao, en el recinto de la Escuela Superior de Hostelería de Artxanda, la entrega de los Premios Euskadi 2011 de Gastronomía, galardones otorgados por el Gobierno Vasco a propuesta de la Academia Vasca de Gastronomía. Desde diariodegastronomia.com, que fue reconocido en este acto con el Premio a […]

Ayer jueves 8 de marzo tuvo lugar en Bilbao, en el recinto de la Escuela Superior de Hostelería de Artxanda, la entrega de los Premios Euskadi 2011 de Gastronomía, galardones otorgados por el Gobierno Vasco a propuesta de la Academia Vasca de Gastronomía.

Desde diariodegastronomia.com, que fue reconocido en este acto con el Premio a la Mejor Labor Periodística, queremos felicitar a todos nuestros compañeros galardonados, seleccionados por esta prestigiosa institución vasca como los mejores profesionales 2011 en diversos sectores de la cultura gastronómica.

El premio al Mejor Restaurador fue otorgado a Roberto Ruiz Aguinaga, del restaurante El Frontón, Tolosa (Guipúzcoa). Roberto Ruiz se inició en el mundo de la cocina de la mano de su padre. Con 16 años empezó a cocinar en la sociedad de caza y pesca, formándose posteriormente en la Escuela Superior de Cocina de Donosita. A partir de ese momento, lo que empezó como una afición acabó siendo su profesión. Ha trabajado con Martín Berasategui, en el valle de Arán, en La Rioja… Con 23 años entró en el Frontón de Tolosa y desde entonces han pasado ya 20 años.

El galardón al Mejor Director de Sala, en este caso mejor directora, fue para Kontxi Beobide, del restaurante Arzak, en San Sebastián. Siguiendo la secular tradición vasca de un servicio de sala compuesto por mujeres, Kontxi comenzó a trabajar con Juan Mari Arzak, como camarera, hace ya más de 30 años. Actualmente, lleva con una reconocida profesionalidad, amabilidad y respeto al cliente, la dirección de sala de este ya mítico restaurante guipuzcoano.

El premio a la Mejor Publicación Gastronómica fue para el libro titulado Chocolate, de Ramón Morató. Nacido en Manlleu (Barcelona), sin ningún vínculo familiar con la pastelería, comienza su aprendizaje en varios establecimientos, combinando su formación práctica con la de la Escuela del Gremio Provincial de Pastelería de Barcelona. En 1997 consigue la máxima distinción española en su campo, el título al Mejor Maestro Pastelero Artesano. Actualmente es responsable de Aula Chocovic, la primera escuela española especializada en chocolatería.

El premio José María Busca Isusi fue para Josefina Sagardia, del restaurante Kasino, un tradicional establecimiento ubicado en la localidad de Lesaka (Navarra), que ofrece un tipo de cocina típica de la región.  Josefina representa, con sus buenas formas en la cocina, una larga trayectoria familiar que ha sido premiada con el reconocimiento «Bib Gourmand» de la prestigiosa guía Michelin. Platos tradicionales y típicos de la región, utilizando las materias primas más frescas y de primera calidad, con una excelente relación calidad-precio.

El premio Manuel Llano Gorostiza fue a parar a manos de Txomin Rekondo, del restaurante Rekondo de San Sebastián, un establecimiento situado en la falda del conocido Monte Igueldo de San Sebastián. Inaugurado en 1964 por Txomin Redondo y Mari Carmen Azpeteguia, sobre la base del antiguo caserío Martikotene. Merendero en sus orígenes, ha llegado a convertirse en uno de los restaurantes más conocidos de la capital donostiarra, hoy en día dirigido por sus hijas Lourdes y Edurne.

Y finalmente, el Premio extraordinario de la Academia Vasca de Gastronomía fue para el Basque Culinary Center, representado por su director Joxé Mari Aizega. El BCC, la primera universidad española de gastronomía, dependiente de la Universidad de Mondragón,  inició su primer curso académico el pasado 3 de octubre en sus instalaciones del Parque Tecnológico de San Sebastián.

El BCC es, además, la primera y única facultad del mundo que cuenta con un Centro de Investigación e Innovación de las Ciencias Gastronómicas dentro de sus propias instalaciones, ubicado dentro de un edificio de cinco plantas y más de 12.000 metros cuadrados, un edificio singular cuyo diseño asemeja la imagen de unos platos apilados.