El distintivo ‘Marca Cuina Catalana’, sello de garantía que identifica los establecimientos y empresas vinculadas a la alimentación que elaboran cocina tradicional catalana llegará a las escuelas de Cataluña gracias a un reciente acuerdo firmado entre la Fundación Instituto Catalán de la Cocina y de la Cultura Gastronómica (FICCG) y la empresa de restauración para […]

El distintivo ‘Marca Cuina Catalana’, sello de garantía que identifica los establecimientos y empresas vinculadas a la alimentación que elaboran cocina tradicional catalana llegará a las escuelas de Cataluña gracias a un reciente acuerdo firmado entre la Fundación Instituto Catalán de la Cocina y de la Cultura Gastronómica (FICCG) y la empresa de restauración para comedores escolares y otras colectividades Ausolan.

Canelones, uno de los platos más conocidos de la cocina catalana tradicional

Esta empresa, que gestiona más de un centenar de comedores escolares en Cataluña, ha obtenido este sello de calidad y garantía porque sus menús incluyen un número elevado de platos de cocina catalana tradicional (al menos un 40%) y recetas del Corpus del Patrimonio Culinario Catalán, además de utilizar en sus elaboraciones más de un 25% de productos de proximidad y de temporada en sus menús, lo que contribuye al conocimiento y la preservación de los productos autóctonos.

Patrimonio de la Humanidad

Según el convenio, Ausolan también se compromete a dar todo su apoyo a la candidatura Cocina Catalana Patrimonio de la Humanidad, Candidatura UNESCO que promueve la FICCG para el reconocimiento de la cocina catalana tradicional como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en la modalidad de buenas prácticas, participando en diversas iniciativas para promover la candidatura como el programa escolar «Conoce el Patrimonio Culinario Catalán» y otros.

El convenio también recoge que la empresa de restauración aportará sus programas escolares de promoción del patrimonio culinario catalán a la candidatura. Actualmente, Ausolan desarrolla un ambicioso proyecto educativo en los comedores escolares que tiene tres objetivos básicos: satisfacer las necesidades alimenticias aprendiendo que el acto de comer puede ser una satisfacción y un acto de convivencia; fomentar la adquisición de hábitos y actitudes que hacen que los niños adopten un estilo de vida saludable, y educar en el tiempo libre, transmitiendo los valores necesarios para conseguir que los niños vivan la alimentación de una forma creativa, segura y divertida.

 

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