En lo que va de año, el precio de los huevos se ha incrementado en más de un 50% y si comparamos los precios medios de hoy con los de la misma fecha del año pasado, este aumento se eleva hasta alcanzar casi el 100%. La nueva normativa europea de Bienestar Animal, hecha pública hace […]

En lo que va de año, el precio de los huevos se ha incrementado en más de un 50% y si comparamos los precios medios de hoy con los de la misma fecha del año pasado, este aumento se eleva hasta alcanzar casi el 100%.

La nueva normativa europea de Bienestar Animal, hecha pública hace tiempo y en vigor desde el pasado 1 de enero, obliga a adecuar las jaulas, especialmente en lo relativo a su tamaño, ampliando hasta 750 centímetros cuadrados el espacio vital para cada gallina, cuando anteriormente se autorizaba un mínimo de 550 centímetros cuadrados por gallina.

La Directiva contempla, además, nuevas exigencias para mejorar el bienestar de estos animales, como un pequeño nido, un bebedero apropiado, un lecho para picotear y escarbar o dispositivos adecuados para el recorte de uñas.

¿Ampliar la granja o reducir las gallinas?

La adecuación a las nuevas normas, por tanto, está obligando a los productores a la adecuación de sus granjas, a través de las dos únicas vías posibles: aumentar el tamaño de sus explotaciones conservando el número de gallinas que ya tenían, lo que significa tener que realizar unas altas inversiones, o mantener las granjas como hasta ahora, sin modificaciones en cuanto al espacio, lo que les obliga a reducir el número de animales.

Las consecuencias se han dejado ver en el mercado: el número de huevos producidos se ha ido reduciendo significativamente en los dos últimos años y consecuentemente, sus precios han aumentado. Según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en España existen alrededor de 720 explotaciones y una población de 43,5 millones de gallinas ponedoras, de las que a fecha de diciembre pasado se estimaba que cerca del 50% de las jaulas ya estaban acondicionadas.