Los cereales antiguos, y en especial la quinoa, vuelven a adquirir protagonismo en la cocina, lo cual supone una excelente novedad para quienes aspiran a llevar una alimentación sana. También constituyen una buena solución para los regímenes alimenticios especiales.

Y es que los cereales sin gluten como la quinoa y el arroz son perfectos para quienes padecen intolerancia al gluten o una enfermedad celíaca. Gracias a las proteínas de origen vegetal, estas recetas son asimismo ideales para los vegetarianos y los veganos. Ya sean con un gusto y textura más ligeros, o con sabor más fuerte y consistencia más firme, los cereales se adaptan a todos los paladares. Las guarniciones, a base de fruta, verduras, carne y pescado, son tan variadas que siempre es posible retirar o añadir una para complacer las preferencias de cada miembro de la familia.

En el libro Brunch, editado por Lunwerg, su autora, Anna Shillinglaw Hampton, da las claves para organizar un brunch en casa, con recetas idóneas para toda clase de gustos y apetitos: ensaladas para hambres moderadas, platos vegetarianos y veganos saciantes, y otros más consistentes, con carne o pescado. Y, además, ofrece unos prácticos consejos para quienes quieran preparar un saludable brunch a base de cereales.

Brunch a base de cereales

Elegir el cereal adecuado. La opción más sencilla la aporta el arroz, un ingrediente de base que todos tenemos en la cocina. Para un plato más ligero, lo mejor es optar por el freekeh machacado, o la cebada, combinados con verduras o ensalada. Los platos preparados en una sola cazuela, más copiosos, combinan bien con cereales más consistentes como el kamut o el trigo integral. No olvidar poner sal en el agua de cocción para realzar el gusto.

El método de juntar ingredientes. Combina ingredientes preparados complementarios. Una vez que estén cocidos los cereales, mezclarlos con la salsa preferida o aliñarlos simplemente con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta antes de añadir los otros ingredientes.

Añadir las verduras crudas. Las verduras crudas es mejor que estén cortadas bien pequeñas. Aportan un toque crujiente y combinan bien con los cereales más tiernos. Es conveniente amasar con sal y salsa las verduras más duras, como la col y la col kale, para reblandecerlas antes de incorporarlas al plato.

O añadir las verduras cocidas. Las verduras asadas y salteadas quedan más tiernas y adquieren un sabor más dulce que las hortalizas crudas. Combinan bien con los cereales más duros y crujientes, como el farro, la cebada y el trigo integral. Antes de asar las verduras conviene cortarlas en trozos grandes, ya que pierden volumen con la cocción.

Sacar el máximo partido de la comida. El hecho de añadir una o dos proteínas hace que el plato sea más copioso, lo cual sirve para regular el hambre durante el día. El tofu constituye una excelente fuente de proteínas vegetales. El queso feta y los huevos son ingredientes de gran importancia para los vegetarianos. Para que un plato resulte más saciante, es mejor incorporar carne o pescado.

Añadir una salsa o un aderezo de calidad. Se trata de unificar el conjunto con una salsa o un aderezo casero, que realza los sabores y hace que el plato quede menos seco.

Aportar el toque final. Los frutos secos tostados, las hierbas aromáticas frescas o las salsas precocinadas pueden transformar en un instante un buen plato en una comida exquisita. Incluso una simple pizca de flor de sal o un poco de zumo de limón pueden transformar un plato.

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Cómo preparar un saludable brunch a base de cereales
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Los cereales antiguos, y en especial la quinoa, vuelven a adquirir protagonismo en la cocina, lo cual supone una excelente novedad para quienes aspiran a llevar una alimentación sana.
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