En su reunión de ayer viernes, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que se establecen las bases reguladoras de las subvenciones destinadas al fomento de las razas autóctonas españolas: se amplia el marco de ayudas para la conservación, fomento y mejora de la las razas ganaderas españolas a aquellas razas catalogadas […]

En su reunión de ayer viernes, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que se establecen las bases reguladoras de las subvenciones destinadas al fomento de las razas autóctonas españolas: se amplia el marco de ayudas para la conservación, fomento y mejora de la las razas ganaderas españolas a aquellas razas catalogadas oficialmente como razas autóctonas españolas de fomento y se mantienen las ayudas existentes para razas autóctonas en peligro de extinción.

La preservación de los recursos genéticos ganaderos ha alcanzado una gran relevancia a nivel internacional. En España estas actuaciones tienen una mayor trascendencia. Las razas autóctonas españolas se encuentran clasificadas en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España como razas autóctonas de fomento y como razas autóctonas en peligro de extinción.

De ‘raza en peligro de extinción’ a ‘raza de fomento’

Dentro de las actuaciones emprendidas con la finalidad de apoyar a las razas autóctonas, se encuentran las ayudas a las entidades o asociaciones oficialmente reconocidas por las Comunidades Autónomas, para la conservación de las razas en peligro de extinción, que han venido financiando un conjunto de actuaciones que han permitido, a algunas de estas razas, progresar sustancialmente, dejando de cumplir los criterios que las clasificaban como razas en peligro de extinción.

A consecuencia de ello, se deberá plantear su nueva calificación como razas autóctonas españolas de fomento, dentro del Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, dejando de tener acceso a las ayudas anteriormente citadas.

En definitiva, con el Real Decreto que se publica se pretende por una parte, continuar con el apoyo a las razas autóctonas en peligro de extinción, tal y como se ha venido realizando hasta la fecha y por otra ampliarlo a las razas que pasen a calificarse como razas autóctonas españolas de fomento, potenciando así su mantenimiento como raza de fomento y evitar que retornen a su anterior situación de razas en peligro de extinción, y con el objetivo de mantener y afianzar la riqueza zoogenética del país.