Dos años de investigación y la ayuda de dos organismos de tecnología alimentaria han sido necesarios para que un equipo de seis jóvenes emprendedores españoles cree y comercialice un vino azul, el primer vino azul.

El nuevo vino, Gïk, tiene un sabor más dulce y un característico color azul índigo, y sus impulsores lo definen como “suave y apto para cualquier paladar”, añadiendo que este novedoso vino “no se adapta al gusto de expertos catadores ni entendidos del sector, sino al de personas normales. Es dulce y fácil de beber, con un sabor accesible a todos”.

Sus creadores aseguran que “mientras todas las variedades de vino existentes se aferran a normas tradicionales sobre cuánto, dónde y con qué comidas beberlos, Gïk carece de reglas. Se bebe en el momento, lugar y situación que apetece”.

Y es que el equipo está compuesto por jóvenes sin tradición vinícola. Veinteañeros sin horarios ni una oficina fija. No son empresarios; son creadores: diseñadores, músicos, informáticos e ingenieros. ¿Por qué? “Gïk nace por diversión. Para agitar un poco las cosas y ver qué sucede. Para crear algo nuevo. Algo diferente. ¿Por qué un vino azul?, te preguntarás. ¿Y por qué no?” comentan estos emprendedores.

Diferentes bodegas y uvas

Respecto a su elaboración, gracias a la flexibilidad que ofrece utilizar un proceso que cambia el color y el sabor, el vino azul se produce y embotella en distintas bodegas y utiliza diferentes tipos de uva, incluso mezclando tintas y blancas, por lo que carece de Denominación de Origen.

Se vende en la mayor bodega del mundo: internet, a través de esta dirección. Detrás de la marca comercial se esconde un concepto mucho mayor que explica la existencia del producto, ya que sus creadores defienden que Gïk “no es un vino azul, sino la representación de lo que más nos mueve: la rebeldía creadora”. Es por eso que uno de sus propósitos es ayudar a que las personas creen e innoven en cualquier disciplina que suscite su interés creativo (música, arte, moda…).

Por otro lado y gracias al heladero gaditano Carlos Sancho, el mundo de la gastronomía cuenta con un nuevo helado transgresor: el primer helado de vino azul. La heladería gaditana Per Piacere ha desarrollado un nuevo sabor a partir de esta bebida: un helado dulce, con toda la esencia de Gïk y de un llamativo color azul.

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Un vino azul: ¿Innovación o herejía?
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Dos años de investigación y la ayuda de dos organismos de tecnología alimentaria han sido necesarios para que un equipo de seis jóvenes emprendedores españoles cree y comercialice el primer vino azul.
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