Una adecuada alimentación podría ahorrar más de 14.000 millones de euros al Sistema Nacional de Salud. Y, para conseguir una sociedad correctamente informada en un ámbito tan esencial como éste es fundamental una buena coordinación entre instituciones, empresas del sector alimentario, expertos en nutrición y profesionales de la comunicación.

Esta es una de las principales conclusiones que se extraen del informe Alimentación, factor de salud y sostenibilidad, impulsado por la consultora de comunicación estratégica Cariotipo, la CEOE y la Fundación Española del Corazón, y en el que un grupo de expertos multidisciplinar analiza los retos a los que se enfrentan los distintos actores implicados en la cadena alimentaria, en el ámbito de la salud, la política, el medioambiente, la economía, la gobernanza, la comunicación o la genómica, resaltando el papel que juega la alimentación como motor de salud pública.

En este sentido, el grupo de expertos explica que “si proyectamos al caso español las tendencias observadas en otros estudios de la experiencia comparada, podríamos estimar que una adecuada alimentación supondría un ahorro para el Sistema Nacional de Salud (SNS) de unos 14.300 millones de euros”. Y es que, según explicaba el Doctor Carlos Macaya, presidente de la Fundación Española del Corazón, durante la presentación de este informe el pasado jueves, “una alimentación saludable es clave durante todas las etapas de la vida, ya que puede prevenir enfermedades y, además, es importante en las personas de edad avanzada porque evita deficiencias nutricionales y mantiene una mayor calidad de vida”.

Por su parte, Julio Sánchez Fierro, abogado, doctor en Ciencias de la Salud y exsubsecretario del Ministerio de Sanidad, destacaba la necesidad de poner en marcha normas incentivadoras y de apoyo a las políticas alimentarias: “Las cifras actuales exigen actuación y coordinación por parte de las instituciones, tanto en el ámbito nacional como internacional: 700 millones de personas con hambre crónica, 3,4 millones de personas mueren de obesidad y sobrepeso y 161 millones de niños menores de cinco años sufren de retraso en el crecimiento”.

Información para una mejor alimentación

El informe recoge también que, actualmente, el exceso de información en el que nos sumerge el universo online, hace que, a menudo, el usuario no se pare a valorar si lo que está recibiendo es contenido objetivo, sustentado sobre fuentes acreditadas, o si se trata solo de una opinión fundada en argumentos poco sólidos. De hecho, según el estudio Perils of Perception, de IPSOS, el 57 % de los españoles admite haber considerado como cierta una noticia que no lo era relacionada con el sector alimentario y, de acuerdo con los datos ofrecidos por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), un 30 % de las fake news que podemos encontrar en la red son sobre alimentación.

Un aspecto sobre el que los expertos en nutrición llevan tiempo alertando de cómo fuentes no oficiales y seudoprofesionales están monopolizando la comunicación de la ‘dieta saludable’ en medios de comunicación y RRSS. “El problema es que este tipo de informaciones sin respaldo científico, que se transmiten a través de los medios de comunicación, pueden poner en serio riesgo la salud pública”, afirma Carmen Mateo, presidenta de Cariotipo y coordinadora del informe, añadiendo que “para luchar contra la desinformación es fundamental la coordinación entre instituciones, empresas del sector alimentario, expertos en nutrición y profesionales de la comunicación, para conseguir una sociedad correctamente informada en un ámbito tan esencial como es la alimentación”.

Hábitos alimenticios y medioambiente

Finalmente, el estudio explica cómo unos malos hábitos alimenticios no solo derivan en problemas de salud, sino que afectan también al medioambiente, debido al modelo de producción que conllevan: el uso de insecticidas y otros componentes —en muchos casos, tóxicos y peligrosos— el transporte de alimentos —que está siendo muy revisado, con el objetivo de encontrar alternativas que reduzcan el impacto medioambiental— la generación de envases para la conservación de alimentos, o el desperdicio de los alimentos, que genera una gran cantidad de residuos.

En este sentido, las empresas, ya sea por obligaciones derivadas de su normativa nacional o por exigencias del mercado, están evolucionando hacia modelos mucho más sostenibles, empleando variables como la reducción de la huella de carbono, el análisis del ciclo de vida del producto y, especialmente, por una orientación hacia un modelo de economía más circular.

Resumen
Por una alimentación adecuada que ayude a ahorrar a la sanidad pública
Título
Por una alimentación adecuada que ayude a ahorrar a la sanidad pública
Descripción
Una adecuada alimentación podría ahorrar más de 14.000 millones de euros al Sistema Nacional de Salud. Y, para conseguir una sociedad correctamente informada en un ámbito tan esencial como éste es fundamental una buena coordinación entre instituciones, empresas, expertos...
Autor