Los ingenieros agrónomos y las empresas de la Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes (AEFA) que trabajan en el desarrollo de productos fitosanitario de origen biológico alertan sobre la posibilidad de que los cultivos queden desprotegidos si la Unión Europea no agiliza los trámites legislativos.
“Es muy difícil luchar contra plagas y enfermedades que se pueden llevar por delante hasta el 40 % de la producción de nuestros cultivos si la legislación sigue prohibiendo principios activos de síntesis y ralentizando la llegada al mercado de sustancias de biocontrol. Y lo va a ser mucho más en los próximos años si todo continúa igual”, explicaban estos profesionales durante la jornada de clausura del IV Programa de Agronutrientes y Bioestimulantes AEFA-COIAL.
Falta de normativa europea sobre fitosanitarios biológicos
“Las empresas que desarrollamos productos fitosanitarios de origen biológico llevamos veinticinco años con el mismo problema: la falta de normativas adecuadas para nuestras actividades. La legislación española ha de modificarse para permitir el uso de diferentes tipos de bioestimulantes, al igual que la UE ha de cambiar el Reglamento 1.107, que regula los productos fitosanitarios. El mercado necesita nuevos productos de biocontrol como alternativa para reemplazar la amplia gama de productos fitosanitarios que se utilizaban hasta ahora, muchos de los cuales se están prohibiendo”, comenta el presidente de AEFA, Pedro Peleato.
Y es que, según explican los especialistas, las dificultades en los procesos de registro imponen una serie de restricciones que son poco coherentes con el origen de biológico de las soluciones que se desarrollan, lo que dificulta la introducción de alternativas en el mercado. En muchas ocasiones, el proceso para conseguir que un producto vea regulado su uso y pueda introducirse en el mercado es de hasta ocho años.
Reducir un 50 % el uso de productos fitosanitarios
La regulación europea para la Agenda 2030 exige reducir al menos en un 50 % el uso de productos fitosanitarios, en un escenario donde cada año se detectan nuevas plagas y enfermedades en el territorio de la UE. “Los ingenieros agrónomos no estamos en contra de que se avance en las restricciones de productos de síntesis si están justificadas científicamente y que cada vez sea mayor el control de su uso de todos ellos, pero sí estamos totalmente en contra de que no haya reciprocidad, es decir, que no se impongan las mismas restricciones a los países que importan sus producciones a Europa y también estamos en contra de que no se facilite el desarrollo de soluciones biotecnológicas alternativas”, explica el decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante, Joaquim Aguilella.


