Quienes sean igualmente aficionados al café y al té puede que a partir de ahora tengan motivos para estar de enhorabuena, porque un equipo de investigadores acaba de producir un nuevo té hecho a partir de hojas de la planta de café, según una información publicada por el Smithsonian, el mayor museo y complejo investigador […]

Quienes sean igualmente aficionados al café y al puede que a partir de ahora tengan motivos para estar de enhorabuena, porque un equipo de investigadores acaba de producir un nuevo té hecho a partir de hojas de la planta de café, según una información publicada por el Smithsonian, el mayor museo y complejo investigador del mundo.

El té hecho de hojas de café, que aseguran tiene un sabor ‘a tierra’ menos amargo que el té tradicional y no tan fuerte como el café, cuenta con altos niveles de compuestos que reducen el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón, afirman los expertos. También lleva mucho menos cafeína que el café o el té tradicional y contiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

La realidad es que la mayoría, si no la totalidad de las garantías sanitarias que ofrece este nuevo café-té son no están probadas, según el Smithsonian. Pero quienes lo han introducido en Inglaterra afirman que han visto sus efectos en África.

El diario británico The Telegraph entrevistaba al Dr. Aaron Davies, un botánico de Kew Gardens en Londres: “Ya en 1851, este producto se promocionó como la siguiente generación de tes y existían informes sobre sus cualidades. Yo pasé algún tiempo en Sudán y conocí a una anciana de la aldea que lo preparaba todos los días, dedicando un par de horas para recoger las hojas para hacerse el té. Lo sorprendente es la gran cantidad de antioxidantes que se encuentran en las hojas de café, muy superiores a los del té verde y el té normal”.

Los aficionados al café, no tan entusiasmados

Pero por otro lado, los amantes del café puede que no estén tan entusiasmados con el descubrimiento. Al parecer, el té de hojas de café no sabe realmente como el café. En este sentido, The Telegraph recoge que el maestro catador de té Alex Probyn — que dirige su propio negocio y también asesora a Marks y Spencer¬ — ha podido probar este nuevo té en Etiopía y asegura que “tenía un sabor muy dulce, un poco como a hierba cortada, similar a lo que se puede esperar de un té verde, pero no existe el mínimo atisbo de café en él”.

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