En línea con los acuerdos alcanzados con las organizaciones agrarias para reducir la carga administrativa en el sector ganadero, el Gobierno ha aprobado la voluntariedad de que las explotaciones ganaderas dispongan de un veterinario y de un plan sanitario integral.
Así se decidió en Consejo de Ministros del pasado martes, que aprobó dos reales decretos sobre sanidad animal que establecen las obligaciones de vigilancia de los titulares de las explotaciones ganaderas y aprueban la voluntariedad de que éstas dispongan de un veterinario, un plan sanitario integral y un plan de bienestar de los animales.
Veterinario y plan sanitario en explotaciones ganaderas
Estos requisitos, que tenían carácter obligatorio, pasan ahora a ser voluntarios para las explotaciones, cumpliendo así los acuerdos sobre sanidad animal —se trata de uno de los 43 puntos comprometidos— alcanzados por el Gobierno y organizaciones agrarias para flexibilizar la actividad y restar carga burocrática al sector.
El real decreto que desarrolla la normativa de la Unión Europea (UE) asigna a los titulares de las explotaciones ganaderas una serie de responsabilidades en aspectos como la bioseguridad, uso prudente y responsable de los medicamentos veterinarios y la prevención y control de enfermedades. Así, las explotaciones deberán recibir visitas zoosanitarias por parte de un profesional veterinario con una frecuencia basada en el riesgo que presente la explotación. Estas visitas incluirán la supervisión del cumplimiento de los aspectos sanitarios en la explotación, recomendaciones para subsanar deficiencias, reducción del uso de antibióticos y la detección de signos clínicos indicativos de enfermedades.
Respecto al plan sanitario integral, aunque se elimina su obligatoriedad, se mantiene el compromiso con un alto estatus sanitario de la cabaña ganadera a través del establecimiento de una serie de requisitos sanitarios que deberán ser evaluados en las visitas zoosanitarias. Para ello, se determinan las funciones que debe llevar a cabo el veterinario que realice esa visita zoosanitaria.
Las explotaciones que voluntariamente cuenten con un veterinario de explotación serán consideradas con un menor riesgo sanitario. Además, salvo que la autoridad competente así lo decida en el marco de las actuaciones tras las visitas zoosanitarias, se establece la voluntariedad del plan de bienestar animal, que también deja de ser obligatorio.


