Ante una audiencia compuesta por alumnos de la escuela culinaria parisina Le Cordon Bleu,  siete chefs de Bilbao impartieron una lección práctica sobre el espíritu Slow Food, un movimiento que fomenta el consumo relajado y satisfactorio de la comida, preferentemente a base de platos confeccionados con productos de temporada, procedentes de productores locales. Los cocineros […]

Ante una audiencia compuesta por alumnos de la escuela culinaria parisina Le Cordon Bleu,  siete chefs de Bilbao impartieron una lección práctica sobre el espíritu Slow Food, un movimiento que fomenta el consumo relajado y satisfactorio de la comida, preferentemente a base de platos confeccionados con productos de temporada, procedentes de productores locales.

Los cocineros vascos – Álvaro Garrido (Mina), Eneko Atxa (Azurmendi), José María Olazabalaga (Aizian), David García (Támesis), Mikel Población (Etxanobe), Ricardo Pérez (Yandiola) y Guillermo Fernández (Baita Gaminiz)-  finalizaban una estancia de una semana en París, donde siguiendo esta filosofía gastronómica habían realizado una serie de visitas a productores locales, artesanos y mercados, intentando fusionar la tradición vasca con los productos franceses.

Una visita muy satisfactoria

Entre los muchos detalles interesantes de la cocina francesa, los cocineros vascos destacaban el hecho de que algunos establecimientos indiquen en sus cartas el nombre del productor del que provienen los principales ingredientes.

«No hemos visitado fábricas, sino artesanos, creo que eso es algo que tenemos que potenciar en nuestra tierra», comentaba José María Olazabalaga, quien asegura estar convencido de que el movimiento Slow Food irá ganando terreno, con cada día mñas cocineros que desean adherirse al sello de este espíritu gastronómico.

Olazabalaga añadía que “conocer al productor da confianza y contribuye a mejorar el producto, porque cuando le dices que hay algo que no funciona bien le ayudas a que lo cambie a mejor».