Un pan artesano es el resultado de una elaboración reposada que requiere ingredientes naturales y de calidad, además de trabajo y paciencia. Pero, a pesar de ser un alimento puramente mediterráneo, y de estar desde tiempos inmemoriales a diario en todas las mesas, a la hora de comprarlo no siempre somos capaces de distinguir un buen pan.

Por ello, desde el obrador Leon the Baker han querido ofrecer una serie de criterios para diferenciar un pan artesano y natural de otro que no lo es.

Pan artesano y natural

La forma. Un pan artesano no tiene por qué tener una forma perfecta. En una panadería artesana, el panadero realiza cada pieza de forma única, de modo que ningún pan es igual a otro, solo lo son los industriales, hechos a máquina.

La miga. Ojo con la miga. Cuanto más blanca sea, de menos confianza es ese pan, porque significa que se ha elaborado con una harina muy refinada y nada saludable, puesto que ha perdido gran parte de sus nutrientes. Además, si la miga se estira como un chicle, estamos ante un pan elaborado mediante procesos industriales y que ha seguido una fermentación rápida.

La duración. El buen pan dura fresco unos días. Si al día siguiente el pan está duro y reseco, es que es industrial. Un pan artesanal puede durar fresco y esponjoso más días si lo conservamos envuelto en un paño de tela.

El peso. Un pan natural y artesano, pesa. Aunque parezca que un pan pesado es más difícil de digerir, sucede lo contrario. Los panes industriales apenas pesan 20 gramos, mientras que uno artesano puede triplicar ese peso.

La corteza. Un buen pan se reconoce por su corteza color pardo, más gruesa que la del pan industrial y muy crujiente. Además, debe mantener estas propiedades durante el tiempo que el pan esté fresco.

Olor y sabor. Aunque parezca algo obvio, si el pan no huele es que no ha reposado el tiempo suficiente para que se desarrollen los ácidos orgánicos responsables de ese olor tan auténtico. El buen pan sabe a campo, a semillas… tiene el aroma de la masa madre y de la harina. El pan industrial siempre sabe igual.

La digestión. Un pan artesano proporcionará una buena digestión. Nuestro estómago sabrá distinguir el pan hecho de manera natural, con masa madre, fermentación reposada y buenas harinas. Además nos aportará también todas sus propiedades nutricionales, sin grasas y con un bajo índice glucémico. Porque este es otro de los falsos mitos del pan, en cantidades moderadas, no engorda.

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Cómo diferenciar un pan artesano y natural de otro que no lo es
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Cómo diferenciar un pan artesano y natural de otro que no lo es
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Un pan artesano es el resultado de una elaboración reposada que requiere ingredientes naturales y de calidad, además de trabajo y paciencia. Pero, a pesar de ser un alimento que está a diario en todas las mesas, al comprarlo no siempre somos capaces de distinguir un buen pan.
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